GRIPE

¿Qué es?

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus Influenza, del cual existen tres tipos (A, B y C) siendo los dos primeros los más comunes en humanos. Ocurre sobre todo a finales de otoño y principios de invierno, transmitiéndose fácilmente de persona a persona a través de las gotitas que secretamos al hablar, toser o estornudar. Es por lo tanto muy contagiosa y se calcula que afecta cada año al 20% de la población mundial. No olvidemos que en 1918 mató a más de 20 millones de personas, más de los que murieron en la Primera Guerra Mundial.

¿Cuales son los síntomas?

Los síntomas más comunes son fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, dolores musculares, tos seca y letargia, si bien también puede aparecer congestión nasal, moqueo y ojos llorosos y dolorosos. La intensidad de estos hace que con frecuencia el paciente guarde cama y es a menudo causa de baja laboral. Suelen durar varios días, a veces más de una semana.

¿Cómo diferenciarla de un resfriado común?

Si bien algunos de los síntomas son comunes, en el resfriado común rara vez aparece fiebre elevada, y la gripe además suele aparecer de un modo repentino. Es muy importante esta diferencia pues la gripe puede tener consecuencias fatales para ciertos sectores de la población como son fundamentalmente los ancianos y algunos enfermos cardiacos y pulmonares.

¿Cómo se diagnostica y trata?

No hay diagnóstico fácil para la gripe pero el ser una enfermedad claramente de estación ayuda mucho. Normalmente basta con la presencia de los síntomas. Se podría intentar aislar el virus en laboratorio a partir de muestras de garganta, nasofaringe o esputos, pero eso puede llevar más de una semana, o bien buscar las proteínas del virus en dichas muestras, lo cual sería más rápido. En cuanto al tratamiento, normalmente solo se ataca a los síntomas mediante antitérmicos y antitusivos.

Vacunación:

Se realiza en el otoño con el fin de prevenir la enfermedad. Debido a que el virus cambia cada año, la vacuna se diseña cada temporada.

Grupos de Riesgo:

El riesgo más elevado para el desarrollo de complicaciones lo presentan los mayores de 65 años, los enfermos crónicos de pulmón, enfermos cardiovasculares, personas con diabetes mellitus, enfermos con insuficiencia renal crónica y en general personas inmunodeprimidas.